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El miedo y las pupilas dilatadas: otra reacción del cuerpo

El miedo y las pupilas dilatadas: otra reacción del cuerpo

El miedo y las pupilas dilatadas: otra reacción del cuerpo

Cuando hablamos de miedo, muchos aspectos pueden influir en nuestro organismo. Desde una respuesta cardiovascular hasta una modificación de la temperatura corporal, son muchas las reacciones que podemos experimentar. Si bien es cierto que algunas de estas respuestas son más evidentes, como la sudoración o los temblores, otras son perceptibles únicamente al observar nuestro cuerpo. Tal es el caso de las pupilas dilatadas, una señal que puede indicar que estamos sufriendo ansiedad, estrés o miedo.

En este artículo, nos centraremos en esta reacción específica del organismo y en cómo está relacionada con las emociones. Analizaremos qué son las pupilas, cómo funcionan y por qué se dilatan ante situaciones de miedo. Asimismo, trataremos de ahondar en la posible utilidad de la observación de las pupilas para valorar la actividad emocional de una persona.

Qué son las pupilas y cómo funcionan

Las pupilas son unas estructuras oculares que se localizan en la parte central del iris. Su función principal es regular la cantidad de luz que llega al interior del globo ocular. Para ello, se dilatan o contraen de forma automática en función de las necesidades lumínicas de nuestro entorno. En condiciones normales, nuestras pupilas se adaptan a los cambios de luz sin necesidad de que hagamos nada, sin embargo, como hemos dicho antes, ante situaciones de miedo o estrés, pueden haber cambios en la dilatación de las pupilas que son visibles.

La dilatación de las pupilas es un proceso que se produce de forma automática e involuntaria y que no podemos controlar. Esta respuesta ocurre gracias a que hay unos músculos oculares que se ocupan de regular el tamaño de la pupila. La contracción muscular se manda a través de una cadena de impulsos nerviosos que llegan al músculo liso de la pupila. En otras palabras, nuestras pupilas se dilatan sin que tengamos la capacidad de intervención consciente en ello.

Por qué las pupilas se dilatan ante el miedo

Ahora que sabemos qué son las pupilas y cómo funcionan, podemos entender por qué se dilatan ante situaciones de miedo. La explicación que se ha encontrado a este fenómeno se encuentra en el sistema nervioso y el modo en que éste reacciona ante el miedo. Cuando nos encontramos ante una situación que percibimos como peligrosa, nuestro cerebro activa el sistema de alerta, que dispara diversas respuestas fisiológicas. Una de ellas es la dilatación de las pupilas.

Esta respuesta se produce porque, al estar ante una situación de peligro, nuestro organismo debe estar preparado para percibir de forma óptima los estímulos del entorno. De este modo, si nuestro miedo nos conduce a correr en busca de un refugio o a observar al máximo para encontrar una salida, una mayor dilatacimiento pupilar mejora la capacidad de agudizar la vista. Este cambio ponía en funcionamiento una activación del cerebro que es capaz de optimizar los sistemas sensoriales, por lo que la pupila se dilata como un mecanismo de defensa que le permite al cuerpo estar más alerta y más preparado para actuar en una situación de peligro.

La utilidad de la observación de las pupilas en la psicología

La dilatación de las pupilas es una de las respuestas del organismo que se usan con más frecuencia en el ámbito de la psicología, ya que se ha demostrado que su tamaño es indicativo del nivel de actividad emocional en una persona. Es decir, cuanto más dilatadas están las pupilas, mayor será el estado de alerta y tensión emocional que está experimentando la persona.

El hecho de que la dilatación pupilar sea visible y fácilmente cuantificable con instrumentos especializados ha llevado a que se utilice su observación en distintos campos de la investigación. Por ejemplo, se ha comprobado que, en las personas con trastornos de ansiedad, la dilatación de las pupilas se produce en mayor medida que en las personas sin estos trastornos. Asimismo, los estudios también han demostrado que es posible identificar la orientación de la atención visual del sujeto en función de la dilatación pupilar.

En consecuencia, la observación de las pupilas se ha convertido en una herramienta muy útil en la psicología. A través de la medición de la dilatación pupilar se pueden evaluar distintos aspectos emocionales de una persona, como su nivel de estrés, ansiedad o miedo.

Conclusiones

En resumen, las pupilas son estructuras oculares que regulan la cantidad de luz que llega al interior del ojo. En situaciones de miedo o estrés, las pupilas se dilatan automáticamente, lo que mejora la capacidad de percibir el entorno y estar alerta ante posibles peligros. La observación de las pupilas es útil en el campo de la psicología, ya que su tamaño es un indicativo del nivel de actividad emocional de una persona. En conclusión, la dilatación pupilar se convierte en otra respuesta que tiene el cuerpo ante situaciones de miedo y, a su vez, en una señal que puede ser utilizada para observar las emociones humanas.